Todo instructor conoce el momento: el niño lleva dos semanas trabajando los mismos conceptos, la línea de precisión está plana, y la pregunta honesta es ¿qué debo cambiar exactamente? Hasta ahora las apps respondían con silencio — el mismo ejercicio, otra vez, mañana.
Interlaza registra cada ensayo: qué se mostró, qué se eligió, cuánto tardó, cuánta ayuda estaba activa. El nuevo Asesor del Programa pone esos datos a trabajar.
Qué observa
Para cada concepto que el niño está aprendiendo, el Asesor sigue la trayectoria de aprendizaje que nuestro modelo de dominio estima ensayo a ensayo. A partir de ahí distingue cuatro situaciones:
- Progresando — la estimación sigue subiendo. No hace falta nada, y el Asesor guarda silencio.
- Meseta — mucha práctica, pero la estimación está plana muy por debajo del dominio.
- Retroceso — las sesiones recientes son claramente peores que las anteriores.
- Dominado — completado; el sistema de repaso espaciado toma el relevo.
También vigila dos cosas más allá de la precisión: señales de desconexión en las sesiones recientes (respuestas precipitadas, pausas largas), y si las preferencias de recompensa registradas se han quedado antiguas — a esta edad, lo que motiva a un niño puede cambiar en semanas.
Qué propone
El Asesor nunca dice solo “algo va mal”. Cada hallazgo llega con un cambio concreto, de un toque:
- Insertar antes un paso más fácil. Si “pájaro” está atascado en un nivel difícil y el niño en realidad nunca dominó emparejar pájaros idénticos, el Asesor inserta una etapa corta de emparejamiento idéntico justo antes de la actual. Los prerrequisitos primero — la regla más antigua de la enseñanza estructurada, ahora aplicada automáticamente.
- Aumentar la ayuda. Si un concepto está plano en el primer nivel, un toque sube el apoyo sin error para que el niño acierte más antes de retirar la ayuda de nuevo.
- Practicar un tiempo con objetos reales. Si los datos muestran desconexión creciente, el Asesor sugiere sacar las sesiones de la pantalla: tú presentas objetos reales — la cuchara de verdad, el perro de juguete de verdad — y registras las respuestas del niño en la tablet. Todo lo aprendido en pantalla tiene que llegar al mundo real tarde o temprano; a veces el camino más rápido es ir allí directamente, y volver a la pantalla con la atención renovada. La tablet sigue registrando los datos igualmente, así que no se pierde nada.
- Renovar las recompensas. Cuando las preferencias tienen más de un mes, el Asesor sugiere repetir la evaluación de preferencias.
Qué no hace nunca
Dos reglas firmes. Primera: el Asesor sugiere; tú decides — nada cambia sin tu toque, y cada cambio aplicado queda registrado. Segunda: nunca edita en silencio una ruta que comparten varios alumnos; esos cambios siguen siendo una decisión deliberada en el editor de rutas.
Encontrarás las sugerencias del Asesor en dos sitios: el panel Requiere atención de tu pantalla de inicio, y un panel dentro del perfil de cada alumno. Si no hay nada que valga la pena decir, no verás nada — el silencio significa progreso.